
Introducción
La autorregulación es definida como la capacidad de los individuos para modificar su conducta en virtud de las demandas de situaciones especificas. Como mecanismo sofisticado de adaptación a su entorno social, es altamente sensible a las influencias ambientales, de modo que tanto padres como cuidadores juegan un papel primordial en la formación de tales capacidades en la infancia.
El desarrollo de la autorregulación estará relacionado con las diferencias cualitativas en los mecanismos implicados en el control de la conducta de los individuos en cada momento evolutivo. Lo que implica un sistema organizado de procesos psicológicos y neurofisiológicos que se desarrollan en el tiempo en función de la maduración y de la experiencia.
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